Trauma Orbital

El globo ocular se ubica dentro de la órbita (cuenca ocular). Los huesos que forman esta cuenca se fracturan con frecuencia con los traumatismos faciales. Las causas más comunes de estas lesiones faciales son los asaltos, accidentes automovilísticos y deportes o eventos recreacionales.

Estas fracturas pueden impactar tanto en la función del ojo como en la forma y aspecto cosmético de la órbita y consecuentemente la cara. Las fracturas pueden atrapar algunos de los músculos del globo ocular causando visión doble y si la fractura es de mayor extensión,  el mecanismo de la masticación puede ser comprometido. Dependiendo del grado de la factura, esta puede causar deformidades en la cara como por ejemplo dar un aspecto de globo ocular (ojo) hundido.

Todas las fracturas orbitarias requieren de una evaluación oftálmica completa y la gran mayoría requieren de cirugía. La prontitud de la cirugía correctiva dependerá del grado de la fractura y su manifestación clínico.